Algunas normas laborales implementadas en el Perú podrían estar generando efectos contrarios a los esperados en el mercado laboral formal. Así lo advierte Horizonte Laboral, cuyo análisis señala que, pese a buscar una mayor protección para los trabajadores, varias regulaciones han terminado elevando las barreras para el empleo formal.
A diciembre de 2025, alrededor de 2.9 millones de trabajadores del sector privado formal —equivalentes al 70.1 %— laboraban bajo contratos a plazo fijo, mientras que solo 1.26 millones contaban con contratos indefinidos. “Hoy, siete de cada diez trabajadores formales no cuentan con estabilidad contractual”, indicó la organización.
Horizonte Laboral sostuvo que esta situación responde a cambios acumulados desde finales de los años noventa. Mientras en esa época predominaban los contratos indefinidos, desde los años 2000 se reforzaron mecanismos como mayores costos de despido, reposición judicial y restricciones a la intermediación y tercerización. Según el organismo, frente al aumento de riesgos y costos potenciales, muchas empresas optaron por esquemas temporales como una forma de reducir exposición laboral y administrativa.
El análisis también advierte que el impacto se observa con más fuerza entre jóvenes y obreros: el 82 % de trabajadores menores de 29 años tiene contratos temporales, porcentaje que asciende a 83 % en el caso de los obreros. Además, cerca del 70 % de trabajadores en el Perú permanece en la informalidad, fuera de cualquier sistema de protección laboral. “No es que accedan a menos derechos: es que están completamente fuera del sistema que los reconoce”, advirtió Horizonte Laboral.
Por eso, la organización plantea que el debate laboral no debería centrarse únicamente en ampliar derechos, sino también en diseñar reglas que faciliten el ingreso a la formalidad y no terminen precarizando el empleo. Según el informe, el reto es equilibrar protección laboral con incentivos que permitan generar más puestos formales y sostenibles.
Para alinear el marco normativo a las nuevas condiciones de mercado y garantizar su eficiencia y sostenibilidad en el tiempo, el Organismo Supervisor de Inversión Privada en Telecomunicaciones (OSIPTEL) inició un proceso de consulta temprana sobre la modificación del Texto Único Ordenado de las Normas de Interconexión.
Esta iniciativa cobra relevancia si se considera que han transcurrido más de 13 años desde la última actualización significativa de estas normas, en un sector donde los cambios tecnológicos, la digitalización de redes y la innovación en los servicios avanzan a gran velocidad. En este contexto, la interconexión, que permite que distintas redes de telecomunicaciones se comuniquen entre sí, sigue siendo un elemento importante para garantizar competencia, eficiencia y continuidad de los servicios para los usuarios.
Con esta consulta temprana, el OSIPTEL busca recoger del mercado insumos para la formulación de una propuesta normativa que se adecue mejor a la realidad actual, a la simplificación administrativa y a los desafíos futuros del sector, donde sobresalen el uso creciente de redes full IP, la adopción del protocolo SIP (mecanismo de señalización más moderno, utilizado para establecer, gestionar y finalizar comunicaciones multimedia más eficientes y con una gama más amplia), nuevos retos en seguridad y trazabilidad, y la prestación de servicios acorde con las demandas del ecosistema digital.
En esa línea, el OSIPTEL plantea seis preguntas orientadoras, abiertas a discusión, cuyas respuestas deberán ser remitidas, debidamente sustentadas, al correo electrónico gestion-dprc@osiptel.gob.pe consignando el asunto “Consulta Temprana – TUO de las Normas de Interconexión”, hasta el viernes 15 de mayo de 2026.
Para revisar el documento soporte de la consulta temprana, los interesados pueden ingresar a:
La digitalización de servicios en Perú sigue avanzando a gran velocidad, pero con ella también crecen los riesgos. Hoy, uno de los principales desafíos para empresas y emprendedores no es solo operar en entornos digitales, sino proteger sus plataformas frente al fraude y la suplantación de identidad.
Según la Fiscalía especializada en ciberdelincuencia, durante enero y septiembre del 2025, se registraron 31,028 denuncias por delitos informáticos. De ese total, el 68.88% (21,371 casos) corresponde a fraude informático, y dentro de esta categoría, una proporción significativa está vinculada a suplantación de identidad (7,507 casos).
El problema, además, evoluciona con la tecnología. Hoy los ciberdelincuentes utilizan herramientas de inteligencia artificial para crear deepfakes, es decir, videos o audios generados que imitan voces o rostros reales con el objetivo de engañar, estafar o difamar.
En este contexto, la validación de identidad se ha convertido en un punto crítico dentro de la estrategia de las organizaciones. Especialmente en sectores como fintech, banca, retail o telecomunicaciones, donde los procesos son cada vez más rápidos y completamente digitales. “Este escenario marca un problema directo para las empresas, que deben asumir pérdidas económicas, riesgos reputacionales, sanciones regulatorias y fallas en sus procesos de validación. Estas necesitan controles que les permitan validar la identidad de sus clientes en tiempo real, reduciendo el riesgo de fraude sin afectar la experiencia digital”, menciona Enrique Mejía, Gerente de Ventas Corporativas de Equifax- Infocorp.
Confianza digital: el nuevo activo
A medida que la economía digital peruana crece, también lo hace la necesidad de generar confianza. En ese escenario, la validación de identidad remota deja de ser un complemento y se convierte en un componente estratégico para el crecimiento sostenible de los negocios digitales.
Frente a esta necesidad, surgen soluciones como IRIS (Ignite Remote Identity Solution) de Equifax, diseñada para ayudar a validar identidades de forma remota y segura. La herramienta combina preguntas de conocimiento personal, basadas en información.
La implementación de este tipo de soluciones impacta directamente en la operación del negocio:
● Prevención de fraude: detecta intentos de suplantación antes de que se concreten
● Onboarding más seguro: permite incorporar clientes con mayor confianza
● Protección reputacional: evita incidentes que afectan la credibilidad de la marca
● Mejor experiencia del usuario legítimo: menos fricción para clientes reales
Esto resulta especialmente relevante para startups y emprendimientos digitales, que necesitan escalar sin perder control sobre la seguridad.
El próximo Gobierno deberá concentrarse en cinco prioridades para recuperar la confianza, elevar el crecimiento y reducir brechas sociales: proteger la institucionalidad fiscal, destrabar la inversión privada, mejorar la inversión pública, impulsar el empleo formal y enfrentar la inseguridad vinculada a economías criminales, según la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES).
En ese contexto, la confrontación entre el Ejecutivo y el Congreso viene generando incertidumbre, afectando la confianza empresarial y retrasando decisiones de inversión.
La primera tarea será preservar la solidez de las finanzas públicas, que actualmente presenta una deuda cercana al 30 % del PBI, así como evitar medidas sin sustento técnico que comprometan el equilibrio fiscal. En esa línea, el Consejo Fiscal advirtió que esas decisiones “profundizan la precariedad del sistema previsional peruano y generará desequilibrios macroeconómicos y fiscales”.
Además, será clave destrabar proyectos de inversión por más de US$70,000 millones mediante reglas claras, menor burocracia y mayor protección a la inversión privada. Según Credicorp Capital, es necesario “tomar medidas que permitan aprobvechar plenamente los vientos externos favorables”.
Otro eje será reducir la pobreza y la informalidad. En 2024, la pobreza alcanzó el 27.6 %, afectando a más de 9 millones de personas, mientras que el 59.4 % de peruanos se encuentra en pobreza o vulnerabilidad.
Asimismo, más del 70 % de trabajadores se desempeña en la informalidad, cifra que se eleva al 94 % en zonas rurales. Finalmente, fortalecer la seguridad, la justicia y la lucha contra economías criminales será clave para sostener la inversión, el empleo y los servicios públicos.
Por primera vez en más de tres décadas, el Perú llega a una segunda vuelta presidencial con un Senado ya elegido. Así lo sostuvo Luis Miguel Castilla, director de Videnza Instituto y exministro de Economía, quien señaló que este nuevo diseño político “puede ser el factor más determinante del próximo quinquenio”. En un contexto reciente marcado por inestabilidad política y aprobación de leyes con bajo estándar, el retorno de la bicameralidad incorpora un contrapeso que no existía bajo el esquema unicameral.
Según Castilla, la reorganización del Congreso “en dos cámaras introduce un freno interno que el Legislativo nunca tuvo en el ciclo unicameral”. En ese marco, el Senado asumirá una función revisora con capacidad para ratificar, modificar u observar decisiones adoptadas por la Cámara de Diputados, lo que lo convierte en un filtro clave frente a iniciativas que no cuenten con suficiente sustento técnico o que impliquen riesgos institucionales.
Este contrapeso cobra especial importancia frente a propuestas electorales que plantean cambios profundos en el manejo económico del país. El análisis de Videnza advierte que algunas iniciativas buscan “modificar la conducción del Banco Central de Reserva, utilizar las reservas internacionales para financiar gasto social”, entre otras medidas que implicarían un giro respecto al marco vigente y que generan preocupación por sus eventuales efectos sobre la estabilidad económica.
Frente a este escenario, Castilla advirtió que “el Senado no es una garantía absoluta”, ya que su efectividad dependerá de la correlación de fuerzas políticas que se configure en el nuevo Parlamento. Sin embargo, remarcó que, en un contexto fragmentado, la bicameralidad introduce mayores barreras frente a reformas radicales y podría contribuir a sostener la estabilidad si funciona como un verdadero contrapeso institucional.
Durante los últimos cinco años, al cierre de febrero de 2026, el Perú ha registrado un crecimiento promedio anual de sus exportaciones no tradicionales del 9.1 %, posicionándose como el líder en competitividad dentro de las principales economías latinoamericanas. Según el Banco Central de Reserva (BCR), este desempeño supera los índices de Colombia (8.8 %), México (8.4 %) y Chile (3.8 %).
El ente emisor sostuvo que este avance se debe a la diversificación de la oferta nacional: "el resultado observado fue impulsado fundamentalmente por el mayor dinamismo de las exportaciones agropecuarias, en particular frutas, así como de los sectores textil, químico y siderometalúrgico".
En el ámbito específico del sector agrario, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) informó que durante el primer bimestre de 2026 las exportaciones sumaron 2,220 millones de dólares, lo que representa un incremento del 6.7 % respecto al año anterior.
Dentro de este valor, las agroexportaciones no tradicionales dominan ampliamente el mercado, representando el 93.6 % del total exportado. Este dinamismo refleja la consolidación de productos peruanos con valor agregado en los mercados externos, manteniendo altas tasas de crecimiento incluso en los primeros meses del presente año.
La ganancia relativa en la competitividad exportadora evidencia la resiliencia del sector privado frente a contextos globales complejos. El BCR destaca que la tendencia positiva en sectores como el químico y siderometalúrgico complementa el éxito del sector agro, permitiendo una estructura exportadora más robusta.
Con estos resultados, el país reafirma su posición estratégica en la región, apalancado por el dinamismo de sus envíos no tradicionales que continúan ganando terreno en los principales socios comerciales del mundo.
Con la participación de líderes de instituciones financieras, autoridades, expertos nacionales e internacionales, Caja Arequipa inauguró el Seminario Internacional de Microfinanzas Arequipa 2026, el principal espacio de análisis del sector microfinanciero de la región. Esta jornada marcará el inicio de tres días de reflexión orientados a definir el futuro de las microfinanzas en un entorno de creciente transformación económica y digital.
La ceremonia de inauguración contó con las palabras de bienvenida del presidente del Directorio de Caja Arequipa, Carlos Rodríguez Martínez, y del alcalde provincial de Arequipa, Víctor Hugo Rivera Chávez, quienes resaltaron la relevancia de promover espacios de diálogos que contribuyan al crecimiento económico y a la inclusión financiera en el Perú.
“Este encuentro refleja la importancia de construir una visión compartida del futuro del sector. Las microfinanzas tienen hoy la oportunidad de seguir consolidándose como un pilar del desarrollo económico y social, integrando innovación y cercanía para responder mejor a las necesidades de los emprendedores”, sostuvo Rodríguez Martinez.
El presidente del Directorio de Caja Arequipa resaltó, además, la relevancia de este evento para Arequipa. “Un seminario de esta naturaleza no solo posiciona a Arequipa como un espacio clave de la innovación financiera, sino que la proyecta como el punto focal de las microfinanzas a nivel nacional, donde se fortalecen alianzas, se comparten conocimientos y se generan oportunidades que impactan directamente en el progreso del país. Hoy, además, el reto es claro: adaptarnos a la transformación digital, reforzar la relación con el cliente y potenciar el uso de la inteligencia artificial con un enfoque humano”, afirmó.
En esta jornada inaugural se analizó el ecosistema financiero hacia el 2030, abordando los cambios estructurales que atraviesa el sector, así como la necesidad de gestionar riesgos con un enfoque sostenible y centrado en las personas.
Asimismo, se habló sobre los desafíos regulatorios y de gobernanza en el contexto de las finanzas abiertas, destacando la importancia de avanzar hacia esquemas de supervisión más inteligentes y adaptativos.
Como parte de la agenda, también se reflexionó sobre el entorno económico capaz de redefinir las finanzas, con un análisis enfocado en cómo las decisiones macroeconómicas impactan en la sostenibilidad del crédito y en la inclusión financiera en el país.
El primer día del seminario incluyó un espacio de networking y, al cierre de la jornada, un cóctel de bienvenida en conmemoración por los 40 años de Caja Arequipa, un momento de confraternidad que puso en valor la destacada trayectoria de la institución y su compromiso con el desarrollo de las microfinanzas en el Perú.
El Seminario Internacional de Microfinanzas Arequipa 2026, que se lleva a cabo en el Campo Ferial de Cerro Juli, continuará en los próximos dos días con una agenda centrada en la inteligencia artificial, la innovación tecnológica y el fortalecimiento de la confianza como ejes estratégicos del sistema financiero hacia el 2030.
La desconfianza en las instituciones públicas sigue en niveles altos y refleja una creciente distancia entre el Estado y la ciudadanía. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el 83 % de los peruanos no se siente representado por ninguna autoridad, mientras que la desconfianza en el Congreso alcanza el 92.4 %. Este escenario debilita la legitimidad de las decisiones públicas y evidencia la urgencia de mejorar los canales de participación.
En este contexto, especialistas señalan que la participación ciudadana es clave, porque permite recoger información local y anticipar conflictos. “La participación ciudadana debe entenderse como una inversión institucional y no como un simple trámite. En un contexto donde la opinión pública asocia sostenibilidad, control estatal y transparencia con legitimidad económica, fortalecer estos mecanismos ayuda a reducir los riesgos, a optimizar la toma de decisiones y a aumentar la confianza”, indicó José Luis Bonifaz, profesor principal del Departamento Académico de Economía de la Universidad del Pacífico, quien agregó que estos procesos deben dejar de ser acciones aisladas y convertirse en prácticas continuas dentro de las instituciones.
Sin embargo, persisten limitaciones que dificultan una participación informada. La información técnica suele ser compleja y no siempre se comunica de forma clara. “Los documentos técnicos suelen ser complejos y no siempre se comunican de manera accesible, lo que limita la participación informada y promueve percepciones de ‘participación simbólica’”, explicó Bonifaz. Frente a ello, la Asociación Internacional para la Participación Pública (IAP2) Latinoamérica recomienda usar lenguaje sencillo y formatos accesibles.
La IAP2 Latinoamérica también enfatiza que la participación debe integrarse desde el inicio de los procesos y no solo en etapas finales. “La participación no es el último vagón. Se integra desde el primer momento del proceso legislativo o de decisión”, señaló la organización. Además, advierte que es clave informar qué ocurre con los aportes ciudadanos: “Las personas necesitan saber qué ocurrió con sus contribuciones”, ya que explicar su uso fortalece la confianza y ayuda a cerrar la brecha entre el Estado y la ciudadanía.
El Ministerio de Cultura declaró Patrimonio Cultural de la Nación a la forma de música y danza conocida en Matalaque como Los Arrieros o Los Tucumanes Arrieros, y en Ubinas como Los Patroncitos Tucumanes, vigente en la provincia de General Sánchez Cerro, departamento de Moquegua. La medida fue oficializada mediante la Resolución Viceministerial N° 000115-2026-VMPCIC/MC, publicada el 17 de abril de 2026.
La declaratoria reconoce el valor histórico, social y simbólico de esta expresión que recrea la memoria del arrieraje andino, actividad clave desde la colonia que articuló rutas de intercambio entre la costa, la sierra y el altiplano. La danza integra personajes jerárquicos del oficio (patrón/jetón, chalán, muleros y peones) y figuras satíricas (mohíno, cara negra, mala cara), además del “chanaquito”, que simboliza la transmisión intergeneracional.
Sustentada musicalmente en el huayno andino, con guitarra, mandolina, charango y chillador, la puesta en escena combina ingreso marcial, ruedas coreográficas, zapateo y huayñeo final con canto en castellano y quechua. El vestuario —inspirado en la indumentaria arriera— incorpora camisa, pantalón de montar, polainas, sombrero, alforjas y máscaras artesanales de fuerte carácter expresivo.
La práctica se vincula al calendario religioso local: en Ubinas, a la festividad de la Inmaculada Concepción (diciembre); y en Matalaque, a la Virgen del Rosario (octubre). Su continuidad se sostiene en comparsas de devotos, familias y jóvenes en ambos distritos y en territorios de migración, así como en oficios asociados (mascareros, textileras, ebanistas y talabarteros).
La resolución encarga a la Dirección de Patrimonio Inmaterial, en coordinación con la Dirección Desconcentrada de Cultura de Moquegua y la comunidad de portadores, la elaboración de un informe quinquenal sobre el estado de la manifestación, para actualizar el registro, identificar riesgos y fortalecer su salvaguardia.
Con esta declaratoria, el Estado peruano reconoce y protege una expresión viva que resguarda la identidad de los pueblos altoandinos de Moquegua, su memoria histórica del tránsito y comercio andino, y su vigencia como patrimonio cultural inmaterial del país.
FE Y TRADICIÓN: EL CORAZÓN DE LA FESTIVIDAD
Los Patroncitos Tucumanes de Ubinas están estrechamente vinculados a la religiosidad popular. Su principal escenario es la festividad de la Inmaculada Concepción, patrona del distrito de Ubinas, celebrada cada 8 de diciembre, en donde una gran cantidad de peregrinos de todas partes del Perú llegan hasta su morada. En este contexto, la danza se convierte en una forma de devoción, donde música, vestimenta y coreografía se integran en un acto que fortalece la identidad del pueblo.
MÁS QUE DANZA: IDENTIDAD EN MOVIMIENTO
A lo largo del tiempo, esta expresión ha trascendido su espacio original, extendiéndose incluso a distritos vecinos como Matalaque. Sin embargo, este proceso también ha generado intentos de diferenciación, reflejando cómo la cultura está en constante transformación. Hoy en día, la danza no solo se presenta en festividades locales, sino también en concursos regionales como en Moquegua, Arequipa y Lima, donde los migrantes ubineños mantienen viva la tradición lejos de su tierra.
El Perú continúa consolidándose como el principal foco de atracción para el capital internacional en América Latina, superando los desafíos de la coyuntura política interna. Según el economista y consultor Fernando Castillo Torres, este liderazgo se refleja en hechos concretos, como el registro de 550 empresas italianas en el país solo durante el último año.
El experto destacó que la resiliencia económica peruana se sustenta en activos invaluables como su ubicación estratégica, la diversidad climática y una sólida infraestructura portuaria que proyecta confianza a los inversores europeos y globales. Al respecto, Castillo Torres enfatizó: “Seguimos siendo el país más atractivo de la región pese a los desafíos. Solo en 2025, 550 empresas italianas se registraron en el Perú”.
Uno de los pilares de esta competitividad es la drástica reducción de costos en servicios industriales básicos. El análisis resalta que el costo del megavatio mediante energía solar ha caído significativamente, situándose ahora entre los 30 y 40 dólares. Paralelamente, los métodos modernos de desalinización han permitido que el costo del agua para procesos industriales descienda a 0.50 dólares por metro cúbico, un precio menor al de la tarifa estándar de agua potable.
Esta combinación tecnológica abre una ventana de oportunidad para habilitar un millón de hectáreas agrícolas en la costa peruana que actualmente permanecen como desiertos, proyectando un horizonte de transformación productiva para las próximas dos décadas.
Finalmente, el consultor señaló que, aunque el país posee recursos y talento excepcionales, el principal obstáculo para el desarrollo pleno radica en la calidad de la gestión pública. El éxito a largo plazo dependerá de la capacidad de fortalecer la institucionalidad y mejorar la elección de cuadros técnicos en el gobierno.
A pesar de estas advertencias, Castillo Torres se mostró optimista sobre el futuro de la inversión en sectores estratégicos como minería y energía, subrayando que el atractivo que proyecta el país no es una casualidad, sino el resultado de ventajas competitivas estructurales que “son el reflejo del sólido atractivo que proyectamos como destino de inversión”.