Las exportaciones mineras peruanas alcanzaron un nivel récord durante los dos primeros meses de 2026, sumando 13,831 millones de dólares, lo que representa un crecimiento del 59% frente al mismo periodo de 2025. Según la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), este incremento se debe al mayor valor exportado de cobre, oro y plomo.
El cobre lideró los envíos con 6,384 millones de dólares, mientras que el oro aportó 5,231 millones, evidenciando un crecimiento del 73.8% en su valor interanual gracias a mejores precios internacionales.
Solo en febrero de 2026, las exportaciones mineras ascendieron a 6,703 millones de dólares, un 62% más que en febrero del año anterior. El cobre generó 3,032 millones de dólares en dicho mes, beneficiado por un alza del 53.4% en su cotización internacional.
Por su parte, el oro registró un incremento del 73.3% en su precio respecto a febrero de 2025. Estos resultados consolidan a la minería como el principal pilar del comercio exterior, representando actualmente el 74% del total de las exportaciones nacionales de productos peruanos.
En este contexto de auge minero, Lima será sede del XVI Encuentro Internacional de Minería del 26 al 28 de mayo bajo el lema “Minería que integra, construye el presente, transforma el futuro”. El evento reunirá a líderes del sector, la banca privada y al presidente del BCRP, Julio Velarde, para analizar la viabilidad de nuevos proyectos y el rol del sistema financiero en la sostenibilidad.
Velarde expondrá sobre cómo la estabilidad macroeconómica es crucial para atraer inversiones en un escenario de alta demanda global por minerales críticos.
El Perú ejecutó en abril de 2026 una inversión pública de S/ 5 818 millones, cifra que representa un crecimiento de 49,4% respecto al mismo mes del año anterior y constituye el mayor nivel registrado para un mes de abril en la historia del país. En el acumulado entre enero y abril, la inversión pública alcanzó S/ 17 463 millones, superando en S/ 2 322 millones lo registrado en igual período de 2025, con una expansión de 15,3%.
"Este resultado demuestra que, con decisiones técnicas oportunas y responsables, y un acompañamiento permanente a los gobiernos subnacionales, es posible transformar los recursos en obras concretas para la población. Con decisión, lo hacemos posible", señaló el ministro de Economía y Finanzas, Rodolfo Acuña Namihas.
A nivel desagregado, el Gobierno Nacional ejecutó S/ 3 205 millones en abril, los gobiernos regionales S/ 1 042 millones y los gobiernos locales S/ 1 571 millones. Los sectores que concentraron la mayor inversión fueron transporte, saneamiento, salud y educación, áreas prioritarias para el cierre de brechas de infraestructura y servicios en todo el país.
El MEF destacó que estos resultados responden al trabajo articulado entre el Gobierno Nacional, los gobiernos regionales y locales, así como a las medidas adoptadas para acelerar la inversión pública, optimizar el uso de recursos y destrabar proyectos estratégicos. La asistencia técnica brindada por el ministerio a los gobiernos subnacionales fue señalada como un factor clave en este desempeño.
"Estamos hablando de más carreteras, hospitales, colegios y servicios básicos para más peruanos. Detrás de cada cifra hay un trabajo conjunto que permite que un proyecto avance, que una obra se destrabe y que un servicio llegue. Esa es la esencia de nuestro trabajo en el MEF", añadió el ministro Acuña Namihas, reafirmando el compromiso del sector con la inversión pública como herramienta clave para el crecimiento económico y la mejora en la calidad de vida de la población.
Como resultado de un trabajo sostenido en los últimos años, Caja Arequipa fue reconocida como la mejor entidad de microfinanzas del Perú en la edición 2025 de los Premios BCX (Best Customer Experience), organizado por la firma IZO, una consultora multinacional con más de 26 años de trayectoria especializada en la gestión y diseño de experiencias para clientes a nivel mundial.
Este reconocimiento refleja el crecimiento de Caja Arequipa en la generación de vínculos de confianza con sus 651 mil clientes de crédito y 1.7 millones de clientes de ahorros a nivel nacional, al cierre de marzo.
La entidad reconoce que la experiencia al cliente es un pilar fundamental para construir relaciones sólidas y de largo plazo. Con este premio, la institución reafirma su compromiso de seguir creando mejores experiencias y desarrollando soluciones que ponen a los clientes en el centro de cada decisión.
Asimismo, este logro impulsa a Caja Arequipa a continuar acompañando a los emprendedores, integrando la experiencia del cliente con la innovación tecnológica para brindarles soluciones financieras oportunas y un servicio de excelencia que contribuya a su crecimiento.
El evento de premiación reunió a ejecutivos de los principales sectores del país, entre ellos banca, seguros, microfinanzas, telefonía móvil, internet, supermercados y utilities. La ceremonia fue dirigida por Juan Carlos Mejía, CEO Regional de IZO, quien además estuvo a cargo de la entrega de reconocimientos.
Experiencia que fortalece la confianza
El Best Customer Experience (BCX) es el estudio multimarca más importante de Iberoamérica en experiencia del cliente. Esta métrica evalúa tres dimensiones clave: producto, interacción y marca, permitiendo medir la calidad de la experiencia que las empresas brindan a sus clientes.
A partir de esta evaluación, cada año se reconoce a las organizaciones que destacan en sus respectivos sectores por sus mejores prácticas y altos estándares de servicio. Para ser consideradas en la premiación, las empresas deben contar con un mínimo de tres mediciones durante el año. Estos reconocimientos, denominados “Sellos BCX”, distinguen a las compañías que lideran la experiencia del cliente en Iberoamérica.
Con este reconocimiento, Caja Arequipa confirma la consolidación de un modelo de gestión centrado en las personas, que integra solidez financiera, cercanía territorial y una cultura de servicio enfocada en generar un impacto positivo en la vida de miles de microempresarios en todo el Perú.
El escaso respaldo del Estado al sector productivo genera preocupación, ya que las políticas públicas no se traducen en acciones concretas para fortalecer a las micro y pequeñas empresas en el país, advirtió la presidenta de la Cámara de Comercio MIPYME del Sur, Graciela Nayhua Gamarra.
“Vemos que el apoyo del Estado queda en el discurso y en los papeles. Se elaboran planes de desarrollo como el PDM y el IMPLA, pero nosotros tenemos que acudir constantemente a estas instituciones para recordarles que también deben considerar al sector productivo. Por eso, es necesario contar con zonas industriales en Arequipa”, cuestionó.
En ese sentido, advirtió la necesidad de una mejor planificación territorial que contemple la creación de zonas industriales en Arequipa, especialmente ante proyectos como el puerto de Corío. Asimismo, planteó medidas concretas para impulsar la formalización empresarial, como otorgar un año de gracia a los microempresarios antes de exigir el pago de impuestos, además de la creación de un banco de desarrollo que brinde créditos accesibles.
“Si tenemos 6 millones de microempresas en el Perú, dentro de las cuales solo 2 millones son aproximadamente formales, ¿qué hacemos con los otros 4 millones de microempresarios? Ahí el Estado pierde más que el microempresario porque deja de percibir esos impuestos”, señaló.
En esa línea, Nayhua Gamarra pidió al Estado promover parques industriales, proteger la industria nacional y revisar los tratados de libre comercio, al considerar que afectan la competitividad local. Agregó que el sector MIPYME genera cerca del 70% del empleo en el país, pero continúa siendo relegado en las propuestas y políticas públicas.
Las Reservas Internacionales Netas (RIN) del Perú alcanzaron los US$ 100,832 millones al 20 de abril de 2026, marcando un hito en la fortaleza macroeconómica del país. Estos recursos, gestionados por el Banco Central de Reserva (BCR), permiten enfrentar eventuales retiros de depósitos en moneda extranjera y preservar la estabilidad del sol frente al dólar.
El ente emisor subrayó en su reciente Resumen Informativo Semanal que: “Las reservas internacionales están constituidas por inversiones en activos internacionales líquidos y contribuyen a la estabilidad económica y financiera del país”.
En términos comparativos, las RIN del Perú equivalen al 29% del Producto Bruto Interno (PBI), un ratio que supera ampliamente a otros países de la región como Brasil (16.5%), Colombia (15.1%), Chile (14.1%) y México (14.1%).
Esta adecuada disponibilidad de divisas otorga confianza a la inversión extranjera y permite que las empresas peruanas accedan a créditos en el exterior bajo mejores condiciones. Sobre la robustez de la moneda local, el Banco Central destacó que: “El sol peruano se ha mantenido como la moneda más estable en lo que va de este siglo, lo que obedece a su menor inflación y fortaleza macroeconómica”.
La importancia de las RIN radica en su capacidad para garantizar divisas ante situaciones extraordinarias o fugas de capitales del sistema financiero. Según explica el BCR, estas reservas son fundamentales en un contexto de globalización y volatilidad en los mercados mundiales.
El ente emisor enfatizó que: “Las reservas son particularmente importantes en un contexto de globalización de los mercados internacionales, reducción de las barreras a los movimientos de capital y volatilidad en los mercados financieros, cambiarios y de metales a nivel mundial”. De esta manera, el país consolida una barrera de protección que motiva la expansión de la inversión y asegura la estabilidad de la economía peruana.
Aunque el emprendimiento sostiene una parte relevante de la economía peruana, el acceso al crédito formal no avanza al mismo ritmo. Según un reciente análisis de Equifax–Infocorp, el 41% de personas con RUC 10 no ha accedido a crédito MYPE dentro del sistema regulado.
En total, el país cuenta con más de 13 millones de emprendedores, el 47% de la población adulta, aunque solo el 59% ha solicitado un crédito MYPE formal.
Nivel de bancarización
A nivel de población total, la bancarización no es homogénea en el país. Lima concentra el mayor porcentaje de personas no bancarizadas, alcanzando el 25.19% del total de los no bancarizados del país. Sin embargo, otras oportunidades significativas de expansión se pueden identifica en regiones como La Libertad, con un volumen que supera las 500mil personas no bancarizadas, Arequipa, con cerca de 420mil personas y Piura, con más de 360 individuos no bancarizados. Todas regiones en las que la actividad económica convive con una menor penetración financiera.
Crédito fuera del sistema formal
Fuera de Lima, el crédito no desaparece, se desplaza. Regiones como Ayacucho (6.18%), San Martín (5.68%), Cajamarca (4.77%), Arequipa y Junín (3.93% cada una) concentran una parte importante de la deuda reportada en el sistema no regulado que Equifax–Infocorp tiene registrado como buró de crédito.
Esto confirma que la demanda de financiamiento existe, pero está siendo atendida por fintechs, cooperativas y canales informales.
“El problema en Perú no es la falta de crédito, sino que el sistema no logra entender al emprendedor. Hoy contamos con información más allá del sistema bancario tradicional que, bien utilizada, permite evaluar mejor el riesgo y ampliar el acceso al financiamiento”, señaló Maurice Prévost, Managing Director de Equifax Perú.
Cómo cambia la evaluación del crédito
La inteligencia artificial empieza a modificar la forma en que se evalúa el riesgo crediticio. El uso de datos alternativos, comportamiento financiero y señales en tiempo real permite construir perfiles más precisos, especialmente en segmentos históricamente excluidos.
“La clave está en pasar de evaluaciones estáticas a un entendimiento continuo del cliente. Esto no solo mejora la inclusión financiera, sino que también permite tomar decisiones de crédito más sostenibles”, comentó Prévost.
El riesgo: morosidad y sobreendeudamiento
El avance hacia una mayor inclusión también implica riesgos. En el sistema no regulado que Equifax–Infocorp monitorea, regiones como Tumbes (41%), Huancavelica (28%), Junín (27%), Ica (22%) y Arequipa (21%) registran elevados niveles de morosidad, medidos como la proporción de créditos reportados que se encuentran en estado de incumplimiento.
Esto evidencia la necesidad de emplear modelos de evaluación más precisos que permitan diferenciar entre crecimiento saludable y sobreendeudamiento.
En este contexto, la integración de datos del sistema regulado y no regulado, como la que ofrece Equifax - Infocorp, es fundamental para entender el comportamiento real del crédito en el país, especialmente en zonas con menor penetración del sistema financiero tradicional.
La economía peruana atraviesa un momento determinante donde la inversión privada se posiciona como el motor indispensable para reactivar el crecimiento sostenido. Según proyecciones del Banco Central de Reserva, este indicador podría expandirse cerca de un 9.5 % durante el año, lo cual sería clave para la generación de empleo.
No obstante, el análisis de coyuntura publicado por "Perú, Ecuador, Bolivia" advierte que este dinamismo está condicionado a la estabilidad jurídica del próximo quinquenio. Sobre este punto, la publicación enfatiza que la predictibilidad es un requisito básico, señalando que: "Sin reglas claras, respeto a los contratos y previsibilidad en las decisiones gubernamentales, las inversiones tienden a postergarse o migrar hacia otros mercados".
A pesar de las oportunidades, persisten limitaciones estructurales que impiden que el país alcance su capacidad real de producción, situando las expectativas de crecimiento por encima del 2 %. El exceso de regulación y la burocracia administrativa, especialmente en gobiernos locales, siguen siendo identificados como los principales obstáculos para la competitividad.
Para superar esta encrucijada, especialistas sugieren una agenda país que trascienda los cambios de gobierno, centrada en la simplificación de trámites y el fortalecimiento del Estado de derecho. La modernización del sistema de contratación pública se presenta como una reforma necesaria para acelerar la ejecución de proyectos.
En el corto plazo, el escenario político tras el proceso electoral se percibe como el principal riesgo ante la posibilidad de políticas que incrementen el gasto público sin el debido sustento técnico. A esto se suma el impacto de fenómenos climáticos y tensiones geopolíticas que podrían presionar los costos de insumos esenciales.
Los informes especializados destacan que la coordinación entre el sector público y privado será vital para construir una visión de largo plazo que permita reducir la pobreza. Como advierte el análisis de "Perú, Ecuador, Bolivia" sobre la coyuntura actual: "En un escenario de alta incertidumbre, la capacidad de adaptación y la visión estratégica marcarán la diferencia en el desempeño económico del país".
El Perú muestra señales de recuperación económica sostenida, con inflación controlada, exportaciones en niveles históricos y un crecimiento de la inversión privada que alcanza su ritmo más alto desde 2013. A ello se suma la expansión del empleo formal, que acumula 21 meses consecutivos al alza.
Para Patricio Lewis, especialista de la Red de Estudios para el Desarrollo (Redes), estos indicadores reflejan condiciones macroeconómicas favorables para consolidar ingresos y oportunidades en el mediano plazo. Sin embargo, advierte que el gran reto sigue siendo lograr que este crecimiento se traduzca en mejoras reales para la población, especialmente en los sectores más vulnerables.
A pesar de estos avances, persiste una brecha crítica entre las cifras económicas y la realidad de los hogares. “Crecer significa que el país genera más ingresos; desarrollarse significa que esos ingresos y recursos mejoran la vida de las personas”, explicó Lewis, al subrayar que el dinamismo económico no garantiza, por sí solo, una mejora en la calidad de vida. Por ello, remarcó la necesidad de incentivar la inversión y la formalización para que los beneficios alcancen a más ciudadanos.
Asimismo, para lograr que el crecimiento se convierta en bienestar social, es indispensable romper el círculo vicioso donde la falta de acceso a salud y educación de calidad perpetúa la pobreza a través de las generaciones. El especialista advirtió que las deficiencias en la formación básica, donde solo tres de cada diez niños comprenden lo que leen, limitan drásticamente las posibilidades de empleo futuro y progreso.
"Ese círculo es el principal obstáculo para que el crecimiento económico se convierta en desarrollo real", señaló. Para Lewis, fortalecer la educación y mejorar el acceso a servicios básicos será clave para romper la transmisión intergeneracional de la pobreza y asegurar que la recuperación económica beneficie a más peruanos.
Tras la primera vuelta electoral y en la antesala de la segunda, el análisis de los planes económicos de los candidatos evidencia que persisten vacíos importantes en el sustento técnico y financiero de sus propuestas. Según Luis Miguel Castilla, director de Videnza Instituto, aunque ahora el debate se ha reducido a menos opciones, continúan las inconsistencias en planteamientos que combinan anuncios de alto gasto con promesas de disciplina fiscal.
Entre los principales cuestionamientos, el economista advirtió que iniciativas como grandes proyectos de infraestructura, incluidos sistemas ferroviarios, siguen sin detallar su financiamiento. “Se plantean ferrocarriles interurbanos por un costo incremental anual de S/5 mil millones y no se explica cómo se financiarán”, señaló.
Para Castilla, esta falta de claridad no es nueva y refleja una tendencia observada durante toda la campaña. “Todos sin excepción son muy laxos en prometer cosas que no saben cómo los van a financiar”, afirmó.
El análisis también identifica riesgos en materia fiscal y tributaria. Castilla alertó que propuestas como la reasignación de impuestos no consideran las restricciones actuales del sistema. “Se plantea reasignar parte del IGV y este ya está bastante reasignado”, explicó, al advertir posibles tensiones en las finanzas públicas.
Además, subrayó que varias iniciativas dependen de decisiones del Congreso o no detallan su viabilidad, lo que incrementa la incertidumbre en esta etapa decisiva.
Finalmente, el especialista destacó que será clave que los candidatos —más aún ahora, de cara a la segunda vuelta— precisen cómo sostendrán la estabilidad macroeconómica. Mientras algunos han planteado dar continuidad a la conducción técnica del Banco Central de Reserva, otros no han definido una posición clara, lo que refleja diferencias en el enfoque hacia la política monetaria y la institucionalidad económica.
El Banco Mundial proyectó que la economía peruana crecerá un 2.7 % durante el año 2026, una cifra superior al promedio estimado para América Latina y el Caribe (2.1 %). A pesar de este liderazgo comparativo frente a economías como Brasil, México o Colombia, el organismo advirtió que este ritmo será insuficiente si no se implementan reformas que impulsen el empleo formal y la calidad de los servicios básicos.
El economista jefe del Banco Mundial para la región, William Maloney, subrayó que el país debe transitar hacia una política industrial basada en el aprendizaje tecnológico, indicando que es vital orientar la inversión hacia la innovación y la digitalización para elevar la productividad nacional.
Para el organismo multilateral, el principal desafío del Perú es evitar que el crecimiento se vuelva inercial y dependa únicamente de las condiciones externas. Se enfatiza que la inversión debe ser el eje central para romper el techo actual de expansión y lograr una reducción sostenible de la pobreza.
El informe destaca que, si bien la estabilidad macroeconómica es un activo valioso, esta debe traducirse en mejoras tangibles para la población a través de infraestructura y educación.
En esa línea, el Banco Mundial señaló que para atraer capitales de largo plazo será fundamental fortalecer la seguridad jurídica y garantizar una predictibilidad regulatoria que hoy es vista con cautela por los inversionistas.
Finalmente, el Banco Mundial reconoció que el Perú cuenta con condiciones privilegiadas gracias a sus recursos naturales, pero advirtió que está perdiendo oportunidades críticas, especialmente en el sector minero. El reto inmediato para el próximo gobierno será transformar la solidez fiscal en un crecimiento estructural que permita una mayor integración en los mercados globales.
La institución concluyó que la meta debe ser una expansión sostenida que supere las cifras inerciales actuales, integrando a las empresas peruanas en cadenas de valor de mayor complejidad tecnológica y fomentando un clima de negocios que favorezca la competencia y la formalización.