El ingeniero Juan Paredes Urviola, quien ejerce funciones vinculadas a la gestión del riesgo de desastres en el distrito de San Antonio informó que desde enero se vienen desarrollando actividades de emergencia y prevención para reducir los posibles impactos de eventos hidrometeorológicos. Entre las principales acciones se encuentran los trabajos de limpieza y descolmatación del río y del valle de San Antonio, así como la intervención de sectores identificados como vulnerables.
Paredes explicó que las labores de descolmatación se han concentrado en diferentes puntos del valle, tomando como referencia los sectores vulnerables identificados por la Autoridad Nacional del Agua (ANA). El objetivo, señaló, es reducir la posibilidad de que un incremento del caudal provoque desbordes y afecte terrenos agrícolas y a los productores de la zona.
A estas intervenciones se suman trabajos de enrocado y protección de puntos vulnerables, contemplados en tres fichas. Según el responsable, aproximadamente S/ 4 millones corresponden a las labores de limpieza y descolmatación, mientras que otros S/ 4 millones están destinados a los trabajos de protección y enrocado.
El funcionario sostuvo que los recursos correspondientes a estas intervenciones se encuentran comprometidos y que los pagos se vienen realizando de acuerdo con el avance y los procedimientos administrativos. Su explicación se produjo luego de que la Contraloría General de la República advirtiera una baja ejecución presupuestal en los recursos destinados a reducir la vulnerabilidad frente al Fenómeno El Niño 2026-2027.
De acuerdo con el reporte del órgano de control, San Antonio había ejecutado 20,3 % de los S/ 10,17 millones asignados para este objetivo. Sin embargo, Paredes cuestionó la lectura de este porcentaje y señaló que existiría una diferencia entre lo que aparece registrado en la plataforma Consulta Amigable y el avance de las intervenciones que ya fueron ejecutadas, comprometidas o se encuentran en proceso de pago.
Más allá de la controversia sobre la ejecución presupuestal, el responsable de gestión de riesgos remarcó que el distrito mantiene activas sus labores preventivas debido a los escenarios que podrían presentarse durante los próximos meses. Explicó que existe información que contempla la posibilidad de lluvias extraordinarias durante diciembre, enero y febrero, aunque también se mantiene la posibilidad de un escenario de sequía.
“Puede que inicialmente ocurran lluvias extraordinarias, por eso hay que hacer prevención”, señaló Paredes, al explicar que las intervenciones buscan anticiparse a un eventual incremento de los caudales y evitar que los puntos vulnerables terminen afectando a la población y a las actividades agrícolas del valle.
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