El prefecto regional de Arequipa, César Rodríguez, consideró que combatir la corrupción no debe centrarse únicamente en endurecer las normas, ya que, a su juicio, existen mecanismos para evadirlas. En ese sentido, señaló que la solución pasa por formar ciudadanos íntegros desde la infancia mediante la educación en valores y el ejemplo dentro de la familia.
"La corrupción es un mal que no solo afecta a nuestra ciudad, sino también a muchas ciudades de Sudamérica. Para enfrentarla se necesita voluntad, y ese cambio comenzará cuando trabajemos desde la base, inculcando valores en los niños", afirmó la autoridad.
Sostuvo que este trabajo será fundamental para el Gobierno, que deberá fortalecer la institucionalidad y la lucha contra la corrupción con el fin de recuperar la confianza ciudadana, en un contexto en el que el Perú ocupa el último lugar en percepción de corrupción entre 69 economías evaluadas por el IMD y mantiene un sistema de justicia que aún no logra consolidarse tras décadas de reformas.
Asimismo, lamentó que recursos públicos terminen siendo destinados a actos irregulares en lugar de invertirse en obras y servicios para la población. Indicó que una adecuada administración permitiría impulsar el desarrollo del país y mejorar las condiciones para los sectores vulnerables.
Por ello, pide a las familias asumir un rol activo en la formación de las nuevas generaciones, ya que será clave para construir una sociedad más transparente y reducir progresivamente la corrupción, fortaleciendo así la confianza de los ciudadanos en las instituciones del Estado.
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