Los incendios forestales en las provincias altas de Arequipa habrían arrasado más de 10.000 hectáreas, según estimó el consejero regional James Posso, quien advirtió sobre el impacto en la biodiversidad y la muerte de camélidos.
Señaló que cerca del 90% de estos siniestros serían provocados por personas que mantienen la costumbre de quemar pastizales para favorecer su regeneración con las lluvias. Sin embargo, advirtió que esta práctica empeora el daño en un contexto de cambio climático y falta de precipitaciones.
“Pero lamentablemente no ven que con el cambio climático ahora no va a llover. Y si no va a llover, se está perdiendo y hemos visto en las imágenes cantidades de alpacas y vicuñas que han sido atacadas, y mueren sentaditas, quemadas”, lamentó James.
El consejero alertó que las llamas no solo destruyen la flora altoandina, sino también los pastos que sirven de alimento a los animales. En zonas como el distrito de Toro, en la provincia de La Unión, se registraron incendios de gran intensidad, mientras que otros focos afectaron sectores de Caylloma y Condesuyos.
Frente a esta situación, el consejal informó que remitió un documento al Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) para solicitar información sobre las acciones previstas hasta noviembre y diciembre. Advirtió que si las lluvias no llegan en los primeros meses del próximo año, los incendios podrían ser peor.
“Yo creo que la defensa tiene que empezar desde el municipio, desde la localidad se debe sociabilizar y sensibilizar porque muchos de los incendios son provocados por tradiciones ancestrales que queman pensando que cuando viene la lluvia va a mejorar el pasto, pero cuando va a haber sequía, ya no”, señaló el consejero y considero necesario fortalecer la capacitación y la prevención para evitar que las quemas tradicionales se conviertan en incendios fuera de control.
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