La corrupción continúa siendo uno de los principales desafíos del país, logrando incluso sobrepasar los mecanismos de control de diversas instituciones públicas y privadas. Esta problemática ha provocado que, en muchos casos, las decisiones de autoridades y funcionarios respondan a intereses personales o económicos, dejando de lado el bienestar colectivo y el desarrollo social.
En este contexto, la formación de profesionales íntegros, con sólidos valores éticos, se vuelve una necesidad urgente, especialmente en carreras estratégicas como la Administración, cuyos egresados suelen ocupar posiciones clave en la toma de decisiones. La debilidad en la formación en valores —cada vez menos reforzada en los hogares y en algunos espacios educativos— ha contribuido a agravar esta situación.
Consciente de esta realidad, la Universidad La Salle ha asumido el compromiso de formar administradores altamente capacitados, pero también profundamente responsables y éticos. Así lo señaló Ligia Cateriano Fonseca, decana de la Facultad de Ciencias Empresariales y de la Comunicación, quien destacó que el modelo educativo lasallista prioriza una formación integral basada en la ética, la fe, la fraternidad y el servicio a los demás.
“Para nosotros, la formación en valores y principios morales es tan importante como el conocimiento académico. Cada docente destina un espacio en sus clases para reflexionar sobre temas de actualidad y analizar cómo actuar frente a situaciones reales, además de los cursos de ética y las actividades de voluntariado que forman parte de la formación profesional”, explicó la decana.
Asimismo, señaló que muchos estudiantes ingresan a la universidad con una formación ética limitada, lo que convierte a la institución y a sus docentes en actores clave para fortalecer estos principios. Este trabajo se refleja hoy en egresados de la carrera de Administración que contribuyen activamente a una gestión más transparente y responsable, tanto en el sector público como en el privado.
La decana resaltó también el rol estratégico del administrador en el desarrollo del país y en el proceso de descentralización. “Su aporte se traduce en una gestión institucional más eficiente, fortaleciendo los gobiernos locales y regionales y promoviendo un desarrollo económico sostenible que impacta positivamente en la calidad de vida de la población”, afirmó.
Reconocimiento a la excelencia académica y ética
Como resultado de esta destacada labor formativa, la Universidad La Salle recibió un Diploma de Reconocimiento otorgado por el decano regional del Colegio de Licenciados en Administración de Arequipa, Dr. Francisco Tantaleán Vásquez, en mérito a su contribución a la formación de profesionales con altos estándares académicos y éticos.
La distinción fue entregada al rector de la universidad, Dr. Patricio Quintanilla Paulet, reafirmando el compromiso institucional de La Salle con la calidad educativa, la formación en valores y la preparación de profesionales capaces de liderar el desarrollo del país con integridad y responsabilidad.
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