Con el objetivo de revalorizar el consumo de pan y derribar mitos sobre su impacto en la salud, se prepara la décima edición del Festival «El Pan del Loncco». La actividad se llevará a cabo este sábado 10 de octubre en la plaza Mayta Cápac y busca fortalecer al sector panificador mediante la colaboración entre empresas privadas aliadas, para capacitar a los productores locales en la mejora de sus insumos y procesos de elaboración.
El evento apunta a sensibilizar a la ciudadanía sobre los beneficios nutricionales del pan de calidad y frenar la caída progresiva de su consumo. Frente a la percepción errónea de que se trata de un alimento perjudicial, los promotores destacan que una elaboración adecuada convierte al pan en una opción económica, accesible y altamente beneficiosa para la canasta familiar.
En ese sentido, Katya Valdivia, representante de Katya Mayorista, enfatizó la importancia del trabajo articulado con firmas como Bakels y Alipan para capacitar a los panificadores de la región. “Lo que buscamos es capacitar a este tipo de productores a que con un mejor proceso, con mejores ingredientes, el pan no tiene que ser un producto que haga daño a la salud, todo lo contrario, puede ser algo que el público quiera comer y que también le haga bien”, señaló Valdivia.
Asimismo, la representante abordó la postura del consumidor ante los costos e insumos del mercado actual, instando a valorar el verdadero aporte nutricional del producto frente a otras alternativas de consumo diario. “Buscamos que el consumidor final no esté pensando en no voy a consumirlo porque me va a hacer daño o simplemente por el costo. A veces gastamos mucho más en otros productos que nos hacen daño y ahí no decimos nada, pero cuando es el pan, ahí sí le vemos el costo”, sostuvo.
Durante la actividad se exhibirán variedades emblemáticas de la región como el tradicional pan tres puntas, el pan de trigo, las guaguas y los panetones de masa madre. Además, la programación incluirá concursos de innovación en panadería especial, guaguas y panetones, así como un espacio dedicado a la pastelería saludable con productos integrales, libres de octógonos y reducidos en azúcar, sodio y grasas saturadas.
En ese sentido, los organizadores reafirmaron su compromiso de impulsar el nivel técnico del panadero artesano arequipeño y preservar procesos ancestrales como la fermentación larga y el horneado a leña. Con esta propuesta, el festival pretende que las nuevas generaciones de panaderos continúen con una tradición que une salud, identidad y patrimonio gastronómico.
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