La Red de Estudios para el Desarrollo (REDES) informó que la cifra de personas con empleo en la ciudad de Arequipa experimentó un crecimiento notable. A junio de este año, alrededor de 568 mil 700 personas tenían un empleo, frente a las 522 mil 200 registradas en el mismo mes de 2025, según datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Esto representa un crecimiento del 8,2%.
“El aumento del empleo es consistente con el mayor dinamismo de la economía de Arequipa. La actividad productiva de la región registra un crecimiento sostenido desde la segunda mitad de 2024, y este desempeño también se viene reflejando en el mercado laboral. La incorporación de más personas al empleo muestra cómo una mayor actividad económica puede traducirse en nuevas oportunidades laborales para la población”, sostuvo Patricio Lewis, investigador de REDES.
Sin embargo, los indicadores de calidad laboral no mostraron el mismo dinamismo. La tasa de empleo informal en Arequipa tuvo una disminución de apenas 0,5 puntos porcentuales, pasando de 57,1% a 56,6%. Esto evidencia que el problema estructural de la informalidad persiste y aún abarca a más de la mitad de los trabajadores en la región.
“En Arequipa, el aumento de la población ocupada ha estado acompañado por una reducción más moderada de la informalidad. Esto indica que, si bien se están generando más puestos de trabajo, una parte importante del empleo continúa siendo informal y, por tanto, no cuenta con los beneficios y la protección asociados a la formalidad”, señaló Lewis.
Sostener el dinamismo para consolidar el empleo formal
El especialista indicó que el principal reto para Arequipa ya no es solo reactivar la creación de puestos de trabajo, sino mantener el impulso de la inversión privada y aprovechar el buen momento económico para generar empleos de mayor calidad. En la región, esto es particularmente importante si consideramos que las micro y pequeñas empresas (MYPEs) representan el 99,5% del tejido empresarial, según datos del Ministerio de la Producción. Estas unidades de negocio son las que suelen enfrentar mayores barreras para formalizar a su personal.
A esto se suma que sectores que tradicionalmente concentran altos niveles de informalidad agrupan a una gran parte de la fuerza laboral: el comercio emplea a 158 mil arequipeños, mientras que la agricultura da trabajo a 94 mil personas –de acuerdo a cálculos de REDES en base a la Encuesta Permanente de Empleo Nacional–. Si bien estos negocios y sectores productivos están requiriendo más personal gracias al crecimiento económico, las barreras operativas, los trámites excesivos o la inseguridad aún limitan su capacidad para ofrecer condiciones de formalidad a sus nuevos trabajadores.
“El crecimiento sostenido de la economía de Arequipa viene acompañado por una mayor generación de empleo. El siguiente desafío es que parte de estas nuevas oportunidades se traduzca en más empleo formal. Para ello, es importante reducir los costos y tiempos que enfrentan los negocios para formalizarse, por ejemplo, mediante la simplificación y digitalización de trámites. Asimismo, contar con reglas claras y un entorno seguro puede generar mejores condiciones para que emprendedores y empresas decidan crecer, invertir y contratar formalmente”, concluyó Lewis.
Relacionadas