De acuerdo con un estudio de la consultora Videnza, los recursos generados por la minería representan hasta el 70 % del presupuesto en algunas regiones del Perú, evidenciando una alta dependencia económica de los gobiernos locales respecto a este sector.
El informe detalla que, en los últimos 15 años, las transferencias vinculadas al canon y regalías sumaron aproximadamente 64 mil millones de soles. Sin estos ingresos, muchas autoridades enfrentarían severas dificultades para financiar proyectos en sectores críticos como salud, educación y servicios básicos.
En el caso específico de Arequipa, la región recibió más de 1,500 millones de soles durante el 2025 por actividad minera, mientras que en los primeros meses de 2026 ya ha percibido 376 millones de soles. Estas cifras sitúan a la región en el segundo lugar del ranking nacional de transferencias, siendo superada únicamente por Áncash, que recibió 621 millones de soles en el mismo periodo.
Otras regiones con ingresos significativos incluyen a Cusco, que superó los 3 mil millones de soles en 2025, aunque el análisis advierte sobre el riesgo económico que supone la volatilidad de los precios internacionales de los metales.
Pese a la magnitud de los recursos transferidos, el estudio advierte sobre serias deficiencias en la capacidad de gestión de los gobiernos locales y regionales. Se estima que las municipalidades solo logran ejecutar alrededor del 58 % de los fondos provenientes del canon minero, destinando a menudo el presupuesto a proyectos que no cierran brechas sociales prioritarias.
Esta situación refleja problemas estructurales en la planificación y el uso eficiente de los fondos públicos, lo que limita el impacto real de la riqueza minera en la mejora de la calidad de vida de la población.
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