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Fotógrafos Tradicionales son desplazados por los selfies

Muchos de ellos, tienen más de 50 años haciendo esta labor, que fuera de lo económico, les apasiona y aman su profesión, que en muchos es hasta un trabajo heredado por sus padres que se dedicaban también a la fotografía.


La mayoría trabaja desde las 8:00 hasta las 18:30 horas en la plaza, donde los vemos siempre ofreciéndonos sus servicios.


“Antes se tomaba entre 35 a 50 fotos, ahora solo un aproximado de 20 a 30 fotografías, la demanda sin duda se ha reducido, la mayoría de nuestros clientes son personas adultas, los jóvenes casi ya no tanto, una que otra pareja, pero son pocos” sostuvo Néstor Machaca Condori, presidente de la asociación de fotógrafos profesionales de Arequipa.


GRAN GENERACIÓN

Han existido 2 generaciones de fotógrafos, donde Ernesto Baca Pacorio de 89 años de edad, pertenece a la primera generación y tiene ya cerca de 60 años como fotógrafo profesional. El incluso estudio fotografía en lima, en la escuela Kovácks, ya perdió la cuenta de cuantas fotografías tomo, que incluso muchas no solo son de Arequipa sino de lugares internacionales.


Sufre de Parkinson, por lo que sus manos tiemblan mucho, a la vista parecería que no tomaría bien la foto o saldría desenfocada, pero es falso, ya que su gran experiencia y su habilidad lo compensa totalmente. “Al momento de tomar mi cámara y concentrarme para tomar la foto, se me olvida hasta la enfermedad, mis manos se ponen más firme que nunca” dijo entre risas Ernesto Baca.


HISTÓRICO

Los fotógrafos se caracterizan por capturar momentos precisos y hasta sucesos que parecieran imposible de tomarle foto. Fernando Choquecota Condori de 62 años de edad, tiene una historia interesante entre sus fotos. El fotógrafo de más de 30 años de carrera, fotografió un momento histórico, cuando se derrumbó una de las torres de la Basílica Catedral en el terremoto vivido en junio del 2001.No dejó de disparar toma tras toma con su cámara, que en ese tiempo, usaba una cámara analógica y a rollo, pero que le fue suficiente para captar el preciso momento de la caída.


Fernando Choquecota menciona que la “cultura selfie” no lo ha derrotado y el seguirá en su profesión con mucho pasión y dedicación hasta morir, porque le gusta hacerlo. “Los celulares, los smartphones sí quizás nos han quitado trabajo, tal vez sea más rápido, es más práctico, pero no tiene la calidad de resolución que tienen nuestras cámaras.